Sigues aquí clavado,
sentado en mi perdida,
en ese deseo absurdo que quiere tenerte a su lado,
me angustio,
y te saco de mi recuerdo,
pero te aferras a mi pensamiento,
y escapas volando a mis pretensiones,
son vanos mis intentos.
Deseame que sea feliz,
y yo sabré que seré muy infeliz,
porque tu eres mi mitad,
hoy,
me siento tan incompleta,
que creo que en cualquier segundo,
moriré de amor,
ahogada en el fondo de mi corazón.
Dejare, mis sentimientos, en esta pecera enorme,
para que algún tiburón los devore,
y mientras mas huyo,
mas estas,
mientras mas le ruego a mi recuerdo,
que me deje enpaz,
mas se empeña en torturame.
Y pasan los días,
las horas caen rodando,
por tu mirada,
se que sin ti,
hoy no soy nada.
Adiós,
adiós, vida mía,
quizás tu amor fue veneno,
pero el fuego que abrasaba mis entrañas,
me arrancaba la ansiedad,
que ahora empaña mis mañanas.
Adiós, amor,
aun hoy,
queda en mi recuerdo,
el aliento que tu cuerpo exaltaba.
No, no no pretendo ser feliz,
soy una ingenua,
que cree,
en el fin del amor,
y el amor cuando nace en el alma no muere nunca,
porque aunque le eches mucha tierra a las montañas,
siempre se vera la punta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario